Trucos y bricolaje

Trucos y bricolaje

Además de la mecánica específica para cada parte de la bicicleta, existen algunas artimañas para realizar

 EL CUADRO

- La parte inferior del tubo diagonal y la cara interior de las vainas traseras son muy proclives a recibir impactos de chinas y piedras, por lo que el deterioro de su pintura puede ser rápido. Para protegerlo algunos fabricantes utilizan una pegatina transparente. Si tu bici no posee este protector puedes emplear sencillamente cinta aislante. Si eres un manitas puedes fabricarte un auténtico escudo con una tira de goma, sacada de una cámara de aire vieja, que pegarás al cuadro con cola de contacto.
Este remedio también es válido para preservar la vaina derecha del golpeteo de la cadena.
- Las camisas de freno o cambio suelen rozar en el tubo de la dirección y acaban por desgastar la pintura. Para evitarlo puedes pegar un trocito de velcro hembra (el más esponjoso) justo en la porción de tubo que está en contacto con los cables. También puedes emplear cualquier apéndice de plástico blando para eliminar este problema.


POTENCIA Y MANILLAR
- Al cambiar la cinta del manillar, no intentes recuperar la vieja; córtala con una cuchilla o tijera y tardarás menos tiempo en retirarla.
- Antes de proceder al encintado debemos limpiar a fondo el manillar y las camisas. Con la ayuda de un trapo y disolvente universal o aguarrás quitaremos los restos de adhesivo procedente de la cinta vieja; sólo así garantizaremos el correcto pegado de la nueva.
- Coloca el ciclómetro, pulsómetro, altímetro… antes de encintar, para dejar el suficiente sitio libre en el tubo del manillar y poder instalar cómodamente estos accesorios. Incluso, si utilizas rodillo de entrenamiento, puedes necesitar un par de centímetros extra para colocar el mando regulador de dureza de este aparato.
- Calentando con un secapelos la cinta se vuelve más elástica, permitiéndonos estirarla mejor en las zonas más curvadas del manillar.
- Si encintas el manillar comenzando desde abajo y tienes que cambiar las camisas y cables puedes utilizar este truco: corta 2 trozos de cámara de bici de montaña de 3 centímetros de ancho, colócalos uno a cada lado de la potencia y mete las camisas por debajo. Cuando termines de encintar podrás utilizar estas gomas para rematar la cinta sin necesidad de emplear bandas adhesivas.
- También puedes reforzar las puntas del manillar introduciendo un trozo de cámara (mejor de bici de montaña) junto a los protectores; queda más estético que la cinta aislante y nunca se despega.


HORQUILLA

- Si viajas en avión con tu bicicleta, no olvides poner un buje viejo o una pieza de plástico específica (pídela en las tiendas de bicis) para evitar que se aplasten las punteras en la manipulación de carga.
- Tanto el sensor del velocímetro, como el imán que se coloca en un radio de la rueda delantera los puedes fijar con unas gotitas de cola de contacto, sobre todo si tu bicicleta monta radios planos: con esta solución consigues una estética mucho mejor.
- Casi todas las horquillas tienen algún apéndice o rebaje en las punteras para evitar que la rueda se salga accidentalmente si se aflojase en cierre. Si eres consciente de que siempre revisas los cierres antes de emprender la marcha, puedes eliminar estos topes (con una lima o sierra pequeña) y disfrutar de mucha mayor comodidad y rapidez cuando tengas que sacar la rueda delantera (por ejemplo para arreglar un pinchazo en una marcha).


SILLÍN Y TIJA
- Los sillines de piel natural reviven cuando los untamos con cualquier crema hidratante de cosmética (una Nivea barata sirve perfectamente), en especial después de haberlos sometido a la acción del agua o barro.
- Algunas marcas de sillines disponen de modelos con elastómeros que resultan más confortables. Después de un cierto tiempo de uso la acumulación de suciedad entre los elastómeros y la carcasa del sillín hace que cruja rítmicamente a cada pedalada. Para quitarle este molesto ruido lo desmontaremos completamente (hay instalados varios tornillos en su parte inferior) y, después de lavar cuidadosamente todas las piezas plásticas y metálicas, lo volveremos a ensamblar poniendo previamente vaselina neutra en todas las partes móviles.
- Algunas tijas de carbono tienden a patinar en el tubo de sillín. Rociando el tubo con una bebida de cola –dejándola secar totalmente antes de volver a introducirla en la bici- conseguimos que se transforme en viscosa y se pegue a la abrazadera.
- Hemos comprobado que, en el interior de las tijas de mayor diámetro (las hay de más de 30 milímetros) cabe una cámara de repuesto.


PEDALES


- Cada dos o tres salidas pon unas gotas de aceite en el mecanismo de acople de las calas; el pedal funcionará así mucho mejor.
- Cuando las calas son de plástico, el mejor lubricante es un jabón lavavajillas líquido.
- Si la cabeza de los tornillos de las calas se han quedado inservibles, puedes eliminarlas actuando con una broca de 7 u 8 mm.
- Cuando quieras regular a la perfección las calas en unas zapatillas nuevas puedes montar los pedales en una bicicleta estática. Este truco también es válido para aquellos que nunca hayan utilizado unos pedales automáticos y quieran ahorrarse las primeras caídas.


BIELAS Y PLATOS
- Para limpiar los platos sin desmontarlos la vaporeta doméstica no tiene rival: no hay grasa o barro que se resista a un chorro de vapor de agua a presión.
- Si llevas mucho tiempo sin quitar los pedales de las bielas es muy posible que se hayan quedado soldados, siendo realmente difícil desarmarlos. Como primera medida rociarás la parte de la rosca con aceite en aerosol (3 en 1 o similar) que es el que mejor penetra; a continuación calentarás la biela (con un secapelos o rociándola de alcohol y prendiéndola). Es muy posible que ahora sí puedas quitar los pedales.


LLANTAS Y RADIOS

- Cuando recorremos los primeros 100 kilómetros con una bicicleta nueva es necesario revisar todos los radios, a veces hay que apretarlos entre 1/2 y 1 vuelta. Esta tarea suele llevarse a cabo en la tienda donde la has comprado, ya que acostumbra a entrar en la primera revisión. Pero si este no es tu caso y vas a realizar tú mismo esta tarea nuestro consejo es que empieces por apretar 1/4 de vuelta cada radio de manera sistemática y escrupulosa, comenzando siempre desde el agujero de la válvula.
Antes de llevar a cabo cualquier misión de radiado o re-tensado es muy importante poner una gota de aceite en cada cabecilla del radio y entre ésta y la llanta.
- Si se aflojan continuamente los radios, descentrándose la rueda cada pocos kilómetros, es muy probable que lo puedas solucionar aplicando una gota de fija-tornillos en cada cabecilla de radio.
- Cuando se te rompa un radio intenta quitarlo y aprieta el anterior y posterior para equilibrar la tensión perdida en esa parte de la rueda.
Si el radio que se ha roto es de la rueda trasera, en el lado del piñón, no lo podrás quitar sin sacar el casete; entonces lo debes doblar y atarlo a los radios cercanos.

FRENOS

- Cuando, al accionar los frenos, la bicicleta emite un chirrido agudo ensordecedor es por que las zapatas no asientan correctamente en la llanta. Puede ser debido a varios factores:
A. Hemos instalado mal las zapatas. En la mayoría de los frenos la zapata tiene que tocar antes con su parte delantera para que, al ser ésta arrastrada por la llanta, apoye completamente en la pista de frenado.
B. La zapata está cristalizada o tiene acumulada suciedad. Hay que lijar, con una lima fina, la superficie de frenado hasta comprobar que el material es de un color homogéneo.
C. La llanta tiene acumulado material de frenado (goma quemada, barrillo...). Hay que lavar escrupulosamente la llanta con un estropajo metálico.
D. Los brazos de freno están flojos y, al accionar el freno, vibran emitiendo el mismo sonido que si las zapatas estuvieran mal instaladas. Hay que comprobar periódicamente el apriete de sus tornillos.
- Hay algunas llantas que disponen de una pista de frenado muy estrecha, por lo que resulta sumamente difícil instalar las zapatas. Si es este tu problema, no lo dudes: recorta la zapata con una cuchilla hasta conseguir la superficie de frenado deseada.

LOS NEUMATICOS

- La superficie de rodadura de una cubierta, después de rodar muchos kilómetros, se llena de partículas de polvo y suciedad. Para recobrar su "mordiente" original la podemos lavar con un cepillo de pelo duro y agua caliente.
- Si alguna vez no dispones de desmontables, puedes habilitar unos de fortuna valiéndote de las palancas del cierre rápido de las ruedas.
- Cuando observes que hay algún cuerpo extraño clavado en una de tus cubiertas intenta no quitarlo hasta que no llegues a casa o a un lugar cómodo para afrontar la reparación de un pinchazo. En muchas ocasiones el objeto que ha producido un pinchazo lo mantiene obturado hasta que lo extraemos.
- A la hora de arreglar un pinchazo nos podemos encontrar con que no tenemos parches o el pegamento se ha secado. Hay varias maneras de salir del apuro:
A. Dando un par de vueltas de cinta aislante o esparadrapo podemos llegar a reparar totalmente el pinchazo.
B. Si no tenemos cinta adhesiva podemos utilizar una pegatina de la bicicleta o del casco para intentar obturar el agujero.
C. Con un chicle podemos reparar un pinchazo perfectamente. No debes olvidar lijar bien la zona del pinchazo. Lo peor viene cuando desmontamos de nuevo la cámara y hay que limpiarlo todo (se hace bien con disolvente).
D. Puedes fabricarte un parche con la resina de un pino y una hoja de jara (o un trozo de papel).
G. En las cunetas de las carreteras recién asfaltadas podemos encontrar bolitas de alquitrán que, aplicándolas la llama de un mechero, se convierten en una masa pegajosa con la densidad suficiente para tapar el agujero de nuestra cámara.
-Recuerda cortar anillos de goma de diferentes anchuras antes de tirar una cámara vieja, tienen unas cuantas utilidades, por ejemplo tapar la válvula de la bomba de hinchar para que no se llene de barro...
-Si cortas el tapón de plástico de la válvula y vuelves a enroscarlo en la cámara, ahora podrás utilizar una bomba de inflar de coche o moto. Solución muy útil para utilizar las mangueras de aire de las gasolineras.

LA CADENA

- Después de poner una cadena nueva en una bicicleta usada saltará en los piñones o los platos. Ello es debido a que los dientes están desgastados y la cadena está demasiado rígida, fallando su acoplamiento al exigirla la máxima tensión (al pedalear de pie en subidas).
Cuando hayamos circulado unos cuantos kilómetros la cadena se habrá estirado y no fallará más pero, de momento, debemos intentar circular con los piñones y los platos que menos hayamos utilizado hasta el momento.
- Para engrasar la cadena existen un montón de productos pero, para conseguir engrasarla en profundidad, como cuando estaba nueva, tendremos que recurrir al siguiente método:
Desmontamos la cadena y la lavamos en gasolina ayudándonos con una brocha. La secamos con un paño y la depositamos dentro de una lata o cacerola vieja. Vertemos aceite SAE 90 hasta cubrirla y la calentamos a fuego lento. Llega un momento en que el aceite queda completamente líquido y penetra hasta el último resquicio de los eslabones. Cuando el aceite comience a humear es el momento de apagar el fuego. Antes de que se enfríe sacamos la cadena, con la ayuda de un alicate, y la colgamos para que se escurra. Cuando el aceite se enfría queda completamente lubricada. Hay que extremar las precauciones para no quemarnos con el aceite o con la cadena.

DESVIADORES DE CAMBIO
- La avería más común de estos componentes es la rotura del cable que los gobierna. Cuando esto sucede la cadena se desplaza a la corona más pequeña. Generalmente nadie lleva en la bolsa de herramientas un cable de repuesto por lo que debemos tomar otro tipo de soluciones para continuar la marcha. Lo más razonable es bloquear el desviador, mediante los tornillos de ajuste, en su posición intermedia. De esta manera podremos seguir con el plato mediano/pequeño y el piñón central.
- Muchos son los que no saben que la roldana superior del desviador trasero tiene un pequeño desplazamiento lateral, gracias al cual la cadena se auto-ajusta en el piñón seleccionado, si no mantenemos limpio el eje de esta roldana el cambio será más lento e impreciso.

JUEGO DE PIÑONES
- Cuando limpies a fondo las coronas de los piñones no olvides hacer lo mismo con la cadena y los platos, de no obrar así volverías a encontrarlos sucios en pocos minutos.
- Una solución de emergencia para limpiar los piñones, cadena y platos sin desmontarlos (y que, por cierto, los deja realmente limpios) es utilizando un spray limpia-hornos. Este producto se pulveriza y se deja actuar 15 minutos antes de retirarlo con agua a presión. Si empleas este método engrasa rápidamente los componentes ya que, este producto de limpieza, contiene sales cáusticas que oxidan en poco tiempo los metales. Evita también que entre en contacto con las llantas u otros componentes de aluminio.

CABLES Y CAMISAS
- Para engrasar los cables sin extraerlos de las camisas puedes desmontar todo el conjunto del cuadro valiéndote de los topes ranurados de que dispones. Para engrasar los cables de freno debemos abrir los puentes girando la leva de aproximación (Shimano) o cambiando de posición el pulsador de la maneta (Campagnolo) y, a continuación, sacar todos los topes de camisa del cuadro. De esta manera dejamos a la vista las porciones de cable que habitualmente quedan ocultas por la camisa.
En el caso de los cables de cambio debemos operar de la siguiente manera: engranamos el piñón grande y, con la rueda trasera parada, accionamos la maneta de cambio como si quisiéramos introducir la corona más pequeña. El cable está ahora completamente destensado y podemos sacarlo de los topes del cuadro. En el caso del cambio de plato se opera de igual forma.

MANDOS DE CAMBIO Y FRENO
- La sincronización de los cambios es responsabilidad directa de los mandos integrados en las manetas de freno; para ajustar su precisión hay que actuar sobre los tensores que hay en el desviador de cambio trasero. El ajuste del cambio de los platos es más sencillo (son sólo 2 ó 3) pero el de cambio de piñón es algo más delicado. La manera más sencilla de realizar el ajuste del sincronizado es engranando la segunda corona más pequeña y, desde aquí, ajustar el cambio a un piñón superior o inferior.
- Cuando la cadena sincroniza bien hacia los piñones grandes pero, por el contrario, se muestra perezosa e imprecisa hacia las coronas más pequeñas es por causa del deterioro de los cables y camisas de cambio. No intentes arreglar esta anomalía actuando sobre las manetas de cambio o sus tensores, debes reemplazar los cables y camisas.
- Cuando termines de montar en la bicicleta no olvides guardarla seleccionando previamente el plato y piñón pequeños. De esta manera todos los componentes del cambio (cables, desviadores, manetas...) quedan destensados, alargando así su vida.

EL BIDON DE AGUA
- Cada poco tiempo limpia el bidón a fondo depositando en su interior una cucharada de lejía, otra de vinagre y el resto de agua. Después de mantenerlo así 30 minutos lo aclararemos con agua abundante. Para suciedad incrustada, llénalo por la mitad, introduce una cucharada de garbanzos y agítalo enérgicamente. Al chocar los garbanzos con las paredes se desincrustan las suciedad más adherida.
- Durante el verano puedes mantener muchas horas la bebida fría metiendo varios cubitos de hielo dentro del bidón (también lo puedes poner en el congelador, pero entonces no lo llenes para poder meter algo de líquido que nos permita beber mientras se descongela el resto).
- Un bidón viejo nos puede servir de caja de herramientas improvisada. Sólo tenemos que cortarlo (cuanto más arriba mejor) y, calentando una de las dos partes resultantes, conseguir que encaje a modo de tapa. El cierre lo puedes fabricar con un anillo de goma sacado de una cámara de aire de coche. Esta improvisada caja de herramientas la puedes transportar en el segundo portacacharras de tu bicicleta; un lugar ideal para transportar el chubasquero.

EL CICLÓMETRO
- Para regular correctamente el diámetro de rueda que tenemos que seleccionar en el ciclómetro no hay ningún sistema mejor que buscar los puntos kilométricos de una carretera nacional y verificarlo allí.
- No todos los ciclómetros soportan el agua. Si el nuestro es de esos podemos plastificarlo con lámina transparente de papel de cocina para que nos siga siendo fiel los días de lluvia.
- En algunas horquillas de carbono resulta muy complicado instalar el sensor del ciclómetro, ya que las abrazaderas no tienen el diámetro suficiente. Con una brida de plástico podemos montarlo correctamente, para lo cual debemos taladrar el soporte del sensor y pasar la brida por el agujero.
- Si el cable de nuestro ciclómetro es demasiado largo podemos darle varias vueltas a través de la camisa de freno delantero o, sencillamente lo cortamos y lo volvemos a empalmar (mejor soldándolo con estaño). En algunos modelos se puede des-soldar el cable del soporte (en el reloj o en el sensor indiferentemente), lo cual nos facilita la tarea de cortarlo sólo por uno de sus extremos.
- Cuando hace mucho frío (por debajo de 0 grados) las baterías no proporcionan tensión y podemos perder la lectura del ciclómetro. Si vemos que, en un día frío, la pantalla empieza a verse borrosa nos detendremos, extraeremos el reloj de su soporte y lo pondremos durante varios minutos cerca de alguna fuente de calor (en las axilas o dentro del culote, por ejemplo). Enseguida revivirá aunque, es muy probable, que tengamos que repetir este ritual a los pocos kilómetros.

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